Far away.


Es lejos de casa donde de verdad descubres la importancia de tu vida, la de siempre, aquella que cuando vuelves permanece igual, tal y como la dejaste y eso hace muy simple sentirte bien, cómoda. Es la sensación que da origen al "sentirse como en casa".

Arriesgas tu independencia por cariño, y las mañanas de resaca por comidas familiares. Las horas muertas no existen y exprimes el tiempo al máximo por la posición de débito que ostentas para con todos los que te extrañan. Acabo de poner mis botas acordonadas en la Capital y ya echo en falta lo pequeño de mi dulce ciudad.

Regreso renovada, al 100%, con mucho por reflexionar y poco tiempo para hacerlo. Mis uñas lucen un increíble color veraniego y esa precisamente va a ser mi inspiración en el tiempo que me queda: el sonido del mar, el olor a light blue y el sabor a sandía. Dejando atrás el pitido del metro, las muestras de VOGUE y el café.-

N.Maquieira a menos de una semana de su freedom y con un NYC coming soon en su cabeza.

1 comentario:

  1. Dicen que la distancia hace darse cuenta de lo que tienes, y parece que en este caso es totalmente cierto.

    Ya solo te quedan dos días, para volver a Pontevedra.Mucho ánimo :-D y lo mejor es que dejes las reflexiones para más tarde no? ;-)

    Gran texto y que disfrutes(lo que puedas) de tus últimos días en la capital.

    p.d-Pontevedra te espera con los brazos bien abiertos ;-)

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